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jueves, 28 de abril de 2011

No hay nada que odie más en este momento que las pastillas gigantes (SI, GIGANTES) que me dió el medico para una supuesta ''infección importante en la garganta'' que apodó con el nombre de meningitis.
Fiebre, dolor de garganta y delirio; la combinación perfecta.

1 comentario:

annita dijo...

jajaja, si las pastillas hacen efecto lo de menos es el tamaño, siempre las puedes machacar o similares.
¡Mejorate! ;)

Muáa Muáa

http://recortesenformadecorazon.blogspot.com