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domingo, 14 de agosto de 2011

El reloj de cuerda suspendido, el teléfono desconectado, en una mesa dos copas de vino y a la noche se le fue la mano.
Una luz rosada imaginamos, comenzamos por probar el vino,
con mirarnos todo lo dijimos y a la noche se le fue la mano.
Si supiera contar todo lo que sentí, no quedó un lugar que no anduviera en ti.
Besos, ternura, que derroche de amor, cuanta locura
Que no acabe esta noche, ni esta luna de Abril,
para entrar en el cielo, no es preciso morir.
Parecíamos dos irracionales, que se iban a morir mañana.


Y la noche es testigo de esta inmensa locura...

1 comentario:

Luli dijo...

creo que nunca le había prestado atención a esa canción, era linda al final :D